falling

Me gustaría tener alguien a quien culpar, algún maestro al que reclamarle que el mundo no es lo que me prometió, que la vida (mi vida) no es lo que se supone que debía ser. Pero a mí nadie me dijo que el mundo sería mío, nadie me hizo promesas que no se cumplieron, nadie llego y me convenció de que yo haría cosas extraordinarias, de que cambiaría algo. Eso no justifica esta tristeza sin límites, que me siente a esperar que los nuncas me lleguen.

No es la soledad lo que me molesta, es que haya pasado tanto tiempo sin que nadie quiera estar conmigo.

The Bear that Wasn't a Bear

Busco afuera de mí algo perdí adentro, quizás porque hay más buses de salida, que los que se animan a entrar en esta casa deshabitada que es mi corazón. Sin embargo, pasa de vez en cuando que algún evento desencadena una serie de imágenes y palabras que me hacen recordar quién soy. Ayer me topé con la historia del oso que no era un oso y recordé, no solo que soy un oso (como decían el Xibal y Juan Pablo) sino que no puedo dejar de serlo aunque intenten convencerme de lo contrario. Soy un oso que le encuentra sentido a su vida escribiendo poesía.

Mi primer libro

Alguien en el mundo piensa en mí

Archivo caótico cotidiano

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