En estos días

Me ha dado por extrañarte últimamente, quizás porque la luna estuvo llena hace poco, quizás porque cada día me hundo un poco más en el silencio de mis historias sin contar. Ya ves, hay días así, en que te quiero aunque no te hable, quizás por una de esas paradojas en que uno extraña lo que nunca fue propio.

Una de esas cadenas de pensamiento o allá afuera sopla demasiado el viento

¿Cuándo fue la última vez que te enamoraste?, fue la pregunta. Hace como seis años, fue la respuesta. Digo, la última vez que fue algo correspondido, fue la aclaración. Después de eso solo he tenido una relación con un fantasma que se llama Joe, quien en realidad no me corresponde, fue lo que me callé. ¿Qué es lo que más extrañás de estar enamorada?, debió ser la siguiente pregunta. Hablar, sería la respuesta.


Eso es lo que siempre extraño, tener a ese cómplice que me escucha y que habla conmigo todo el tiempo. Sí, seguro que extraño los besos, tener alguien que me abrace, saber que no voy a ir al cine sola o que alguien me va a esperar a la salida del trabajo, que puedo esperar a alguien a la salida del trabajo. Me hace falta tener alguien con quien acabarme los mensajes de texto de mi plan de teléfono, tener alguien que consuma los minutos que ahora se desperdician irremediablemente. Joe ha hablado tanto conmigo, cuando se decide a aparecer. Hace seis años Homero hablaba conmigo, hace doce años Juan Pablo hablaba conmigo. Ahora no tengo a quien enredar con estos secretos de lo cotidiano.

Sí, extraño hablar-te.

Mi primer libro

Alguien en el mundo piensa en mí

Archivo caótico cotidiano

Correo Cotidiano

Scribble

Post this to Scribd

Shinystat

BlogToplist

Digg it

Para compartir

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.