palabras de doce letras o más

Cuando juego Scrabble me gusta formar palabras grandes y bonitas, como botánica, aluminio, jumento. También me gusta imaginar que alguna vez podría armar palabras más largas, como papiroflexia. Mis primos se preocupan más por usar los premios del tablero y son capaces de usar palabras pedestres como pañal, si la ñ queda en un triple tanto de letra. Me gusta jugar al Scrabble porque me gustan más las palabras que los números o los juegos de estrategia. Nunca jugué con vos, pero sospecho que no te gustan tanto las palabras, que preferís los números o, en todo caso, la estrategia. Quizás por eso nunca pude encontrar las palabras exactas para enternecerte, para robarte el corazón.

Sounds of silence

-Hoy-

Te escribo desde esta esquina del mundo donde me pierdo, donde habita sólo una parte de vos. Sé que no leerás estas líneas y quizás eso sea lo mejor, quizás por eso te escribo y te he escrito siempre. Hace unos días me dejaste saber que no estás dispuesto a compartir cualquier sentimiento que tenga hacia vos y yo no puedo hacer otra cosa más que dejarte ir, con la tonta esperanza de que un día de estos seas vos el que viene a buscarme. El día amaneció lluvioso y yo sólo sé que no puedo seguir aferrada a la utopía. Quizás llegó el tiempo de salir a buscar bocas peregrinas para reemplazar un sueño que no se cumple, de dejar de esperar por vos. No tengo que decirte que espero que seas feliz y toda esa farsa que te cuento para que pensés que estarás mejor sin mí. Hoy no tengo ganas para mentirte una amistad que no te importa. En fin, hasta siempre, amor.

Lado B

Todo esto sería más fácil, amor, si vos admitieras que me amás. Deberías llegar y decirme que me querés en tu vida. Así yo podría entrar en pánico y dejarte. Me daría cuenta de que no sos el hombre de mi vida, que no te quiero tanto como pensé. No hay nada como tener un amor correspondido para comprender que no puedo estar con vos.

Lado A

Si viviéramos en un mundo ideal, vos serías pianista y yo sería escritora de tiempo completo. Viajaríamos por el mundo, iríamos a los conciertos de las grandes sinfónicas, dormiríamos juntos todas la noches. Pero ya ves, la utopía nos quedó lejos. A vos te tocó la economía, a mí la biblio; nos tocó vivir lejos el uno del otro; nos tocó que yo sueñe con vos y que vos no soñés conmigo.

Quizás me caiga bien este año impar, aunque empezó más bien incróspito

Hace más de un mes que no me doy la vuelta por acá, digamos desde la década pasada. Supongo que no es que no tuviera cosas "importantes" que decir, fue más bien que tenía demasiadas cosas que decir y así nunca encuentro por dónde empezar. En fin, a veces lo más prudente en estos casos es hacer una lista y ver si puede ir saliendo algo coherente de esa serie de ideas inconexas y arbitrarias.

Mi primer lista de 2011:

1. Hace días me pregunto si seguiré siendo poeta, si mi amor por las letras sobrevivirá esta dieta de silencio que me impongo para ordenar las ideas y dejar de pensar pendejadas y aprender a ser poeta de verdad.

2. Desde el año pasado no he visto al ogro que vive en El Trébol.

3. Los ballestrinques todavía no me salen bien, lo cual puede ser un problema cuando uno tiene que amarrar tantas cosas juntas.

4. A veces en la carretera no queda más que un charco de aceite y un montón de vidrios rotos que nos cuentan la historia de algo que se rompió. Otras veces,una mancha roja sobre el asfalto nos deja la certeza de que algo murió ahí. A veces mi vida está llena de vidrios rotos, de historias viejas que me recuerdan que algo se rompió ahí. Otras veces los recuerdos son como un montón de hojas secas que el viento dispersa y que luego se acomodan en mi corazón, en paz y me dejan dormir.

5. Es curioso que al empezar el año tenga que despedirme de tantas cosas. Es curioso que tuve que cerrar tantos ciclos al inicio de un ciclo nuevo. Quizás es porque soy de aprendizaje lento, quizás es porque la carga ya era demasiado pesada y solo tenía que descansar un poco.

6. Tío Alberto, ya me hacés falta. Que estés bien, a donde sea que hayas ido.

7. Después de esto no lo admitiré en público jamás: Joe, siempre te extraño y en el fondo, siempre espero que cambiés de idea y vengás a buscarme.

7.1 Quien sabe si estaré acá la próxima vez. Te quiero siempre.

8. Era lunes por la mañana y me dieron ganas de irme de pinta. Escapar a La Antigua y sentarme en el parque a leer y tomar café. Quizás caminar por el centro, tomarme un café en el Café León.

9. Quizás después de todo "Libélula" no era buen nombre para la tienda. Quizás no debí intentarlo en un lugar donde la gente no lee. Quizás un día de estos armo la utopía de nuevo.

10. Dejé el café, quizás eso me esté cambiando el humor. Para compensar ahora como chocofresas.

11. Es bueno volver a las viejas costumbres. Tengo ganas de escribir cartas.

Mi primer libro

Alguien en el mundo piensa en mí

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