martes, junio 15, 2010

cabos para atar (la carta que no logro escribir I)

-Hoy-

El jardín está de un verde intenso, se nubla y de pronto el cielo cae como pesadas gotas. Dentro de unas horas seguiré pensando en vos, aunque quizás estés a mi lado. No logro reconciliar esa imagen tuya que guardo en mi cabeza y la imagen que me ofreces cuando te tengo enfrente. Aún no sé si me tenes tanto miedo como yo te tengo miedo. Aún no sé por qué te aparecés intempestivamente y a mí se me revuelven las ideas, por qué no puedo dejarte afuera por más que lo planeo.

El jardín no es más el jardín, ahora es un lago enorme que alberga a demasiados seres imaginarios. ¿Me dejarás abrazarte esta vez?
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