domingo, diciembre 20, 2009

cuando uno vuelve de la selva

Pasé 5 días en la selva, de los cuales 4 se trataron de caminar 8 horas diarias. Sí, cuando uno camina, camina, camina, se da cuenta de que es un bicho insignificante en el mundo. Digamos que para lo megalómana que soy, eso sirvió para darme cuenta de que el mundo no gira en torno a mí (bueno, también me sirvió para saber que fui capaz de vencer al camino).

Uno no sabe cuál es exactamente la ansiedad con la que inicia el viaje y supongo que lo que importa es saber a dónde te lleva esa angustia en los recuerdos de cada paso. Pensé en tantas cosas, en esas ganas de salir corriendo que determinan muchos de mis días; en la fascinación por el viaje continuo, en vos que aparecés como un pequeño correo de dos líneas y me hacés sonreír.

Los caminos de la selva no son planos, ni nada por el estilo; no son fáciles, llanos. Los caminos de la selva me llevaron al centro de lo que soy. Porque a final de cuentas, de tanto estar sola y extrañarte, acabé por ser el centro de mi mundo, esa pequeña partícula en un mundo tan grande que uno no lo puede caminar en una sola jornada.
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6 comentarios:

El ultimo De Paz dijo...

Hola, feliz navidad, bendiciones.

Geo. D'incau dijo...

Feliz navidad y año nuevo :d pero ehh seguis en la selva? o es un retiro vacacional de fin de año? yo tengo ganas de irme a la selva indefinidamente, besos Ade muchos besos

Adelou dijo...

Hola El ultimo :p te mando muchos abrazos y espero que el 2010 te traiga muchas cosas buenas!

Adelou dijo...

Si, eso de irse a la selva indefinidamente es una idea de lo más tentadora. Volví de la selva y pasé el fin de año en mi montaña de grinch, jajajaja

Besos y millones de Abrazos Geo.

Luis FIGUEROA dijo...

La selva es...es...¡Wow!

Adelou dijo...

Hola LuisFi, pos si, tengo que estar de acuerdo, la selva es ¡WOw!

aunque a ratos uno quiera quedarse tirado y no dar un paso más, vale la pena