jueves, agosto 27, 2009

historias de despedida (variante I)

El murmullo de la lluvia me distrae, retira mi atención de la pantalla de la computadora y me lleva afuera. Me hace levantar la vista y encontrar un manto de agua que cubre los árboles, que me hace percibir la distancia exacta entre mi ventana y el edificio de enfrente.

Hace un rato que también estoy lloviendo. Me invade un frío que crece desde mi cintura y recorre toda mi espalda. Me invaden las ganas de contarte que veo llover al mismo tiempo que lluevo por dentro. Si tu mano, recostada sobre la mesa estuviera un centímetro más cerca de mi mano recostada sobre la mesa, nuestros dedos se tocarían levemente. Entonces tu mano me salvaría del diluvio.

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6 comentarios:

Kashi dijo...

“Esperé en vano que me dieras tu mano...” a veces necesitas tu misma salvarte del diluvio, te sigo hace un rato, cuando puedas leeme http://akaliakashi.blogspot.com/ Kashi.

MARIOMARCH dijo...

éste me gusto mucho.

eso de llover por dentro es genial !!!

Adelou dijo...

Kashi, gracias mil por andar por estos rumbos de letras y diluvios. Digamos que hago un poco de escándalo pero aún no me ahogo ;)

Me daré la vuelta por tus rumbos.

Abrazos

Adelou dijo...

Hola MarioMarch :)

se agradece, se agradece

Abrazos

Kashi dijo...

Este lo encontré, es de mi autora preferida y hace referencia a tu blog, espero lo puedas vincular abrazos, Kashi

COTIDIANO
Toda mi casa esta regada por mis poemas.
Me aparecen en la cocina,
en el estudio,
en el dormitorio.
Están extendidos a lo largo de mi desorden,
esparciendo su dulzura
por las horas tequiosas de la barrida y de la arreglada de los cuartos,
dándome ese mensaje de que si hay algo vivo en mi,
de que mi vitalidad esta impregnada en esos papeles donde he dejado el recuerdo de estos momentos intensos en que yo
dejo de ser yo y me convierto en un poema.
Gioconda Belli

Adelou dijo...

Hola Kashi,

gracias mil por el poema :)

seguro que debe ser dulce convertirte en poema. Hay que ver que es buena la amiga Gioconda.

Un abrazo