martes, agosto 18, 2009

enemigos

Llego a la casa y cierro cuidadosamente todas las puertas, cancelo todas las ranuras posibles en las cortinas, para que los enemigos se queden afuera y no me perturben. Sin embargo es tarde, mi enemigo está adentro, sen encierra en mí, me acompaña en los prósperos días y en los días adversos.

Algunas veces lo descubro e intento convencerlo de marcharse; algunas veces lo logro. Otras, tengo que explicarle las cosas que me explico cuando intento reconciliarme conmigo misma y le cuento por qué tengo esa manía de reconciliarme y empezar de nuevo, por qué a veces necesito borrar todos los rastros e intentarlo todo una vez más.

Algunas veces mi enemigo me derrota y me deja temblando de frío, encerrada dentro de mí misma, con las mismas preguntas y menos respuestas, con el mismo silencio y las mismas ganas de salir corriendo; quizás, para esconderme de él, pero él siempre está conmigo.
Share:

2 comentarios:

MARIOMARCH dijo...

a veces el enemigo es solo un fantasma, se trata únicamente de darse cuenta...

lo se, es dificil, a mi me pasa con los mío: los fantasmas enemigos.

Adelou dijo...

los fantasmas enemigos, me suena bien para nombre de banda de rock :p

yo seguro iría a sus conciertos, jajaja

los fantasmas a veces no son tan amigables, ¿cierto?