viernes, julio 24, 2009

del lado de acá

Tengo un ataque repentino de frío. No sé si en el mundo cayó de pronto la temperatura o si son sólo estas ganas de verte las que me desbaratan. Me pongo un suéter y aguardo a que mi mano derecha recupere el calor, la izquierda no está tan fría. Me pregunto si la esperanza de verte aparecer será válida, me pregunto si podré meterme debajo del escritorio para que nadie me vea llorar.

Afuera de la ventana las hojas secas siguen moviendo al viento.
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2 comentarios:

MARIOMARCH dijo...

el frio es una buena imagen para la nostalgia. Dichosa que tienes un escritorio para ocultarte mientras lloras... no todos tenemos esa suerte.

que estés bien...

Adelou dijo...

Hola Mariomarch :) mirá que los escritorios pueden ser una gran cosa si los sabes usar, a veces estorban más de lo que sirven, jeje

un abrazo