lunes, octubre 13, 2008

5:57

Son las 5:57 y tengo ganas de llorar. En parte porque murió el coronel Aureliano Buendía, en parte porque es lunes, en parte porque no te veré hoy, mañana, el día después de mañana. Sí, creo que también podría llorar por el día después de mañana y esa manía de rescatar libros y acabar con el mundo.

Son las 5:59 y persisten las ganas de llorar, a pesar de mi mala guasa del día después de mañana. Anoche vi la guerra de los mundos y hay una escena, cuando se acercan al río y va mucha gente por la calle y se ve a alguien con un carrito de super mercado lleno de libros. Supongo que yo sería de esas pendejas que mueren por salvar unos cuantos libros, quizás porque encontré algo hermoso en ellos y no podría dejarlos. Si el mundo acabara hoy me iría al diablo pensando en la desilusión del coronel Aureliano Buendía, en las múltiples formas de perder un amor.

Son las 6:02 y tengo ganas de salir corriendo, pero pensar en el tráfico de esta hora me hace reconsiderar el asunto. Dentro de doce horas estaré de vuelta en la oficina, lo cual me refuerza las ganas de salir corriendo, pero de esta vida en la que la carretera llena cualquier espacio que podría llenar una buena charla, claro, cuando manejo hablo conmigo misma, pero eso no cuenta.

Son las 6:05 y tengo ganas de llorar sin tener un motivo importante, quizás sea suficiente que no te veré hoy, ni mañana, ni el día después de mañana.
Share:

4 comentarios:

el yorch dijo...

son las 11:11 espero que ya no tengas ganas de llorar o almenos que ya hallas llorado y solo quede tu linda sonrisa... abrazotes

Adelou dijo...

son las 12:08 y mantengo las ganas de llorar, je. Ayer a las 11:11 estaba dormida, así que no pude desahogar mucho. Gracias por lo de la linda sonrisa.

Abrazos,

Edmendez dijo...

Estoy intentando decifrar el enigma!!

Claudia dijo...

la mejor receta para las ganas de llorar es llorar, a cualquier hora que sea, es el mejor desahogo que hay! yo por lo menos lloro una vez a la semana...jejeje