viernes, septiembre 26, 2008

viernes, después de llover

Daría, porque me llamaras, mi colección de los chistes de Justo y Franco que entiendo, la mitad de mi biblioteca, dos de mis cinco libros de Macanudo, mi casete pirata de Sui Generis, la tercer almohada de mi cama, un paquete de galletas de vainilla y un par de calcetas nuevas que guardo para una ocasión importante.

Es viernes, llovió con fuerza toda la tarde y sé que no llamarás por que pertenecés a esa raza que olvida los números de teléfono; porque podes perderte en un acorde; porque el tiempo nunca es suficiente y tenés mucho que hacer. 

Daría, porque me llamaras, mi suéter favorito, el oso que viaja siempre en mi bolsa, los días que vendrán. 
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2 comentarios:

Petoulqui dijo...

Adelou:

Éste me gustó bastante.

Debe de ser una persona muy especial para que estés dispuesta a dar tanto por él.

Yo por que ella me llamara, con todo lo especial que es, no daría ni diez libros de mi biblioteca.

Es que, los libros son eternos y los amantes pasajeros. ¿Es algo así? ¿o no?

Ciertamente que me gustó este post. Lírico sin duda.

Saludos,

Peto

Adelou dijo...

Hola Peto, en realidad es bastante especial, pero ni se entera, así son los hombres, jajajajajaja

Ya ves, a veces uno es capaz de dar hasta sus libros.

Abrazos,