Confesión I
Anoche te lloré miles de palabras. Me había prometido dejar de tenerte nostalgia. Me había prometido no volver a escribir con un lapicero que no fuera negro y a pesar de mí, las letras fueron cayendo como gotas azules que inundaron páginas y páginas con historias para vos. Hace unos días leí algo que escribiste y me dio por extrañar lo que supongo que fuimos. Ayer vi una foto donde estás con ella y me fijé en que se ven felices; me fijé en que tus zapatos dejaron de ser como esas botas que tuviste que abandonar en aquel viaje para que te cupieran más libros en la maleta. Admito que me duele un poco el ego al pensar que sobreviviste mi ausencia. Admito que yo tampoco me morí de amor.
miércoles, febrero 20, 2013 | | 1 Comments
yo se que estaré bien, los gatos como yo caen de pie
Me pasé tanto tiempo preguntándome por qué no era suficiente para vos, que no me detuve a preguntarme si vos eras suficiente para mí. Ahí está cariño que todo este tiempo tuviste razón y no eras el indicado, ese al que espero. Yo con esa idea de que la culpa es de uno cuando no enamora, que bastaría un poco de tiempo conmigo y llegar a conocerme, sin pensar en que la culpa es de uno cuando se niega a ver la realidad y aceptar que el otro no quiere saber de enamorarse. Sé que hace tiempo vengo diciéndolo, pero esta vez me dijiste adiós por última vez. Ahora yo te digo adiós, te doy las gracias por los montones de poemas tristes que te escribí y por negarte a llevar una relación apasionada y terrible conmigo. Supongo que la referencia no te dirá nada, pero ay te dejo Madrid, yo no quiero cobardes que me hagan sufrir, mejor le digo adiós a tu boca de anís.
martes, febrero 12, 2013 | | 0 Comments
Me di cuenta hoy
Uno de mis alumnos dijo hoy en clase que le había regalado “Rayuela” a su novia. Yo estaba a punto de decirle que la Maga era lo máximo, cuando me di cuenta de que he estado equivocada todo este tiempo. He pasado años tratando de ser como la Maga cuando en realidad yo soy como Pola París. Yo no tengo que buscarte por los puentes, Oliveira, no soy ingenua de ese modo, no hablo con las hojitas y no quiero cantarle canciones de cuna al Rocamadour que se nos murió cuando dejamos de ser esos que fuimos en el tiempo en que todo lo que importaba era la poesía y sabernos ahí, en el muro. Yo soy esa otra que puede ser cómplice tuya después de tomar café una tarde completa, esa que te hablará de libros y te contará historias tristes de amores trágicos. Yo soy esa que no querrás convertir en palabras.
miércoles, enero 23, 2013 | | 1 Comments
Yo debería decirle que
Con usted, señor, me acostaría con los ojos cerrados. Con los ojos abiertos. Con la luz apagada para besarlo en lugares poco ortodoxos y adivinar dónde será el próximo punto en que sus dedos dejarán demorados roces, huellas de la exploración que hará del territorio desconocido de mi piel. Con la luz encendida para verlo a los ojos y acercarme despacio, estirando los segundos antes de sonreír y morderle los labios.
lunes, enero 21, 2013 | | 0 Comments
La última vez
La última entrada que hice a este blog está fechada el 21 de agosto de 2012 y cuando me di cuenta me pareció muy curioso porque un día después de ese martes, es decir, el miércoles 22 de agosto, a eso del mediodía, me caí de las gradas de manera bastante dramática y al mejor estilo de telenovela mexicana. Rodé unas tres veces sobre mí misma y el resultado fue el codo derecho dislocado y dos fracturas, una en el cuello del radio y otra en la cabeza del húmero. A eso le siguió el viaje en ambulancia a la sala de urgencias, dolor al poner el hueso en su lugar sin anestesia, un yeso provisional porque el brazo estaba demasiado hinchado, otro yeso por cinco semanas, fisioterapia para volver a mover el brazo. Una operación para corregir una desviación del codo, más fisioterapia, más dolor, drogas para quitar el dolor, que dicho sea de paso me provocan pesadillas y me destruyen el estómago. No podía usar la derecha y mis alumnos lamentaron el resto del semestre que usara la izquierda para escribir en el pizarrón. Por un tiempo me costó vestirme, comer, dormir. Ahora el brazo está casi bien, aún estoy en fisioterapia y aún tengo un poco de dolor, pero ya puedo escribir y comer y vestirme. Me gustaría tener una moraleja para esta historia, contar un montón de cosas profundas que he aprendido en estos meses, empezar con una historia dolorosa para luego contar algo esperanzador y maravilloso, pero creo que aún no he digerido bien la experiencia porque todavía no estoy llena de esperanza y buena voluntad. Sé que uno aprende a vivir con el dolor, que tuve suerte de no partirme el cuello, que tuve pequeños logros de los cuales sentirme orgullosa como poder abrocharme el botón del pantalón, partir la carne que me estoy comiendo, escribir en la compu o manejar (la quinta todavía duele un poco, así que ando más en cuarta). Hoy tuve ganas de volver acá, quizás este año hasta tenga ganas de celebrar mi cumpleaños cuando llegue el momento. Me asombra lo frágiles que somos los seres humanos y a la vez lo resistentes que somos. Tengo ganas de escribir poesía de nuevo, quizás en estos días nublados de enero pase algo por el estilo. Por lo pronto, volví a lo cotidiano.
viernes, enero 04, 2013 | | 4 Comments
Cuando te quitás la costra
Una pequeña herida en el índice de mi mano derecha me recuerda la factibilidad del dolor en un momento cualquiera del día. Supongo que es una suerte que algunas cosas compensen ese hecho posible. El té que se enfría lentamente en un vaso de cartón, el aire que me pega en la nuca y me lleva a esperar días de viento y barriletes. Mis uñas vuelven a estar de su color natural y tengo ganas de escribir de nuevo, a pesar de la inminencia del dolor, de la certeza de las cosas que terminan sin la certeza de las que vendrán. El té también me deja un resto de sabor amargo en la boca.
martes, agosto 21, 2012 | | 0 Comments
mis recuerdos, partículas minúsculas
La casa está en esa penumbra que queda cuando la tarde se termina y no ha entrado la noche. Yo tengo una escoba en la mano e intento darte una lección sobre cómo barrer porque vos insistís en que es demasiado difícil. Hacemos un par de movimientos y quedás frente a mí. Tu mano tiembla cuando me acaricías la mejilla, me ves a los ojos, te acercás para besarme y tus labios también tiemblan un poco. Lo demás fue cerrar los ojos. A veces la ternura era difícil entre nosotros, pero llenaba todos los espacios en que no cabían palabras. Mis recuerdos son estas pequeñas partículas de tiempo que llenan el reloj de arena de los días que fueron.
lunes, abril 30, 2012 | | 0 Comments
Debería decirte
No quiero que la noche me encuentre pensando en vos y sin embargo, me encuentra. Tu sonrisa tiene el poder de hacerme olvidar lo irrealizable de mi utopía. Tu voz tiene la cualidad de hacerme imaginar historias largas, largas en las que el héroe atravieza miles de obstáculos pero al final todo le sale bien. Quisiera encontrar pretextos para llamar tu atención, fórmulas para hacerte saber que existo, pero soy muy torpe. Soy de ese tipo de personas que no saben andar por el mundo sin chocarse con los muros y derramar las bebidas. Soy torpe, sobre todo, para decir las cosas. No quiero que la noche se me pase pensando en vos, sin embargo, se me pasa.
miércoles, marzo 14, 2012 | | 2 Comments
Esquinas
-
LA NOCHE DE ANTONIAHace 1 día.
-
Canoeing at NightHace 2 días.
-
10 ANOS SEM JAMIL SNEGEHace 2 semanas.
-
Aperto libroHace 4 semanas.
-
-
Mas que mil palabras...Hace 2 meses.
-
-
ND Ateneo, 26 y 27-Hace 5 meses.
-
Facebook en Firefox 17 (Ubuntu)Hace 6 meses.



